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Un reclamo por el derecho al trabajo y a una educación digna, hizo la comunidad indígena de Tocoromana, ubicada en la vía Riohacha – Camarones, donde se ha presentado un conflicto entre la profesora Rosa Redondo y la rectoría del Centro Etnoeducativo Número 2, a cargo de Yesica Pulido Redondo.

Acompañada de la comunidad, Rosa Redondo se presentó frente a la alcaldía de Riohacha, exigiendo la devuelvan a su lugar de trabajo, pues ella tiene mucho que brindarles a sus estudiantes, a quienes se ha dedicado con mucho amor y entrega, llevándoles unas buenas enseñanzas.

La comunidad de Torcoroma se hizo presenete en la Plaza Padilla con pancartas exigiendo la salida de Pulido Redondo del resguardo y la restitución de Rosa.

Pero además piden mejores condicones para sus clases como es infraestrucura, agua y un PAE que valga la pena.

De esta manera, llamaron la atención del gobierno distrital y se logró una reunión donde surgieron comppromisos como: Revisión del acto administrativo que declara la destitución, en segundo lugar se estará haciendo un análisis al PAE buscando brindar un mejor servicio previo requerimiento al operador, y por último esta sede satélite será el traslada del Centro Etnoeducativo a otra institución educativa para una educación rodeada de armonía, dijo la profesora Rosa.

En el año 2020 la docente hizo una serie de denuncias por irregularidades en el suministro del Plan de Alimentación Escolar para esas comunidades, hecho que generó un escándalo social, político y a nivel de medios de comunicación en la capital de La Guajira, desde ese mmoento Rosa Redondo se sintió acosada, presionada y maltratada, empezando a vivir un verdadero calvario en plena pandemia.

La persecución continuó y en el 2021, la Secretaría de Educación Distrital que para la época estaba inetervenida por el Gobierno Nacional, destituyó a la maestra wayuú.

Ante esta decisión, Rosa apoyada por la Asociación dee Trabajadores de la Educación, Asodegua, y sus abogados, apeló tal decisión e inició un proceso de restitución del cargo, donde se ha ganado el aprecio y respeto de la comunidad educativa y padres de familia.

Hace pocos días, Redondo recibió con sorpresa el acto administrativo por medio del cual, se confirma la decisión de destitución, contrario a lo que ella y quienes la rodean, espraban.

Dadas las circunstancias y consciente de su buena labor docente, Rosa Redondo se dirigió a la Procuraduría Regional, y a la Defensoría del Pueblo a buscar el respaldo necesario para proteger sus derechos como persona, trabajadora y como habitante de Tocoromana, además de garantizarle una educación de calidad a los niños y niñas del sector indígena, donde padecen un sinnúmero de necesidades.

Rosa y la comunidad esperan que luego del encuetro con el gobierno distrital, el ambiente laboral cambe y sus estudiantes puedan aprender sin presiones ni la inestabilidad que les ha generado esta situación.