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Al padre Ismael Saldarriaga, le duele todo el cuerpo; pero también le duele el alma. Nunca se imaginó que un feligrés desadaptado, lo iba a golpear ferozmente, por intentar impedir que sacara su aparato genital, para miccionar por entre las rejas de la iglesia, sin importar que es el tempo de oraciones de toda una comunidad creyente.

Todo ocurrió esta semana en Albania, el municipio minero de La Guajira, cuando un parroquiano, que libaba copas en una cantina cercana, llegó directamente al templo católico, bajó su cremallera, sacó su miembro viril y comenzó a evacuar toda la orina producto de la ingesta desordenada de cervezas. El padre Ismael, salió le llamó la atención al hombre y este le respondió de forma violenta. Una patada trasera. Dos puñetazos en la cara. Golpes varios en la espalda y una avalancha de insultos ofensivos, hicieron parte del menú de agresiones disparada por el sacrílego, quien debió ser contenido por otros ciudadanos para evitar que continuara maltratando al sacerdote católico.

Padre Ismael Saldarriaga

«Me voy del pueblo. He solicitado a monseñor mi traslado hacia otra comunidad. Considero que no me quieren. He tenido algunos inconvenientes por cambios que hemos iniciado en nuestra iglesia. Aunque esto parece un acto aislado, podría tratarse de una cadena de irrespeto que no estoy dispuesto a soportar» dijo el sacerdote Ismael Saldarriaga, en diálogo con el Noticiero Cardenal, en donde explicó la forma como el hombre comenzó a insultarlo y luego golpearlo, sin tener en cuenta que los 55 años de edad, y además, de ser una persona que no tiene preparación para ejercer una defensa personal.

En la voz del clérigo se notaba los efectos del feroz ataque. «Simplemente, le dije, señor por favor, no puede utilizar el templo para orinar».

Unos de los problemas que ha tenido el sacerdote con un reducido grupo de la comunidad es el del totumo, un árbol que estaba en la zona frontal de la iglesia y fue derribado. También se han presentado otros pequeños inconvenientes, que podrían ser la causa de la actitud violenta del sacrílego ciudadano.

En Albania muchos sectores se han pronunciado por el terrible ataque en contra del sacerdote, quien lleva más de cuatro años al frente de la principal iglesia católica que tiene este municipio.

Hace algunos meses, la iglesia de Albania, expidió un comunicado en donde prohibió las ventas ambulantes en la puerta del templo, lo que originó reacciones encontradas entre la comunidad, muchos lo respaldaron, pero algunos pidieron que era una medida improcedente.

Oficialmente, no se ha conocido un pronunciamiento por parte de la Diócesis de Riohacha, que tiene bajo su responsabilidad de este templo.

1 comentario

  1. Esos hechos dan verguenza, en una comunidad tan pequeña como Albania, que desconocan el respeto que merece el sacerdote del pueblo; si eso lo hace con un sacerdote qué no le hará y le dirá a una mujer. Deberían prohibir establecimientos en frente o cerca de la iglesia, donde se ubiquen establecimientos que expidad licores. Dónde quedaron los valores de los ciudadanos de Albania? Lo hicieron con este y lo harán con todos los que vengan, a menos que dejen hacer del templo un baño público rodeado de cantinas y/o bares.

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