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Coronel, Wharlinton Iván Gualdron Gualdron

Los hermanos Fabián y Osvaldo Guerra Ortiz, nunca estuvieron secuestrados, simplemente se trata de una nueva modalidad que vienen utilizando delincuentes desde las cárceles colombianas, en donde se hacen llamadas e incluso se contrata con las personas para prestar servicios en zonas que realmente no existe, tal como ocurrió con estas personas en el área rural de Riohacha.

El comandante de la policía Guajira, coronel Wharlinton Iván Gualdron Gualdron, entregó declaraciones a El Pulso Caribe, en donde asegura que que la noticia donde afirmaban el secuestro de una misión médica en zona rural de Riohacha, es falsa. 
 
«Se trata de una nueva modalidad delictiva que están usando los internos de las cárceles para extorsionar a las personas  a través de llamadas solicitando servicios profesionales a lugares apartados donde no hay señal de celular y son caminos de difícil acceso, modalidad delictiva conocida como falso servicio» advierte el oficial de la policía. 
 
Según el comandante de la policía «los delincuentes aprovechan y toman contacto posteriormente con los familiares de los ciudadanos para decirles que los tienen secuestrados y hacerles la exigencia económica a cambio de liberarlos. Lo cual no es ajustado con la realidad, porque las víctimas en ningún momento están secuestrada, de lo contrario, están sanas y salvas, pero por no tener señal en su celular y en este caso, se presentó una falla mecánica del vehículo que transportaba la misión médica, los familiares creyeron que estaban plagiados.  
 
Sostiene el comandante que «Los hermanos Guerra Ortiz y la enfermera que los acompañaba, fueron encontrados sanos y salvos por la Policía Nacional con las unidades desplegadas en coordinación con el Ejército Nacional, quienes les manifestaron a los uniformados la falla mecánica que se les presentó y a su vez, por ser una zona geográfica que no tiene cobertura telefónica, no habían podido comunicarse con nadie». 

La otra versión

Desde tempranas horas de la mañana de éste martes, los familiares de los hermanos Guerra Ortiz, recibieron llamadas telefónicas en donde aseguraban que el médico Fabián y Osvaldo, se encontraban en poder de un grupo que los llevarían hasta un supuesto comandante que al parecer estaba enfermo. Tiempo después reciben otras llamadas en donde les piden ocho millones de pesos para ser liberados.

Ante esta situación, el padre de Fabián y Osvaldo, comienza a gestionar el recurso, hasta el punto de pedir prestado y empeñar un vehículo. La información que siempre recibió la familia Guerra Ortiz es que se encontraban secuestrados.

El contrato

Al médico Fabián Guerra Ortiz, lo contrató el laboratorio de la bacterióloga Cilia Peñalver Brito, para que atendieran a 30 pacientes en la finca La Esmeralda, ubicada en la zona de Tomarrazón.

«Me llamaron, yo no los conocía, primera vez que hacía este tipo de servicios con ellos, yo contraté como siempre lo he hecho los servicios con un tercero, en este caso con Fabián, no conozco a los propietarios de la finca» dijo Cilia Peñalver Brito.

El desplazamiento

El médico especialista en salud ocupacional, Fabián Guerra, le pidió a su hermano que lo transportara, debido a que su carro estaba dañado. Osvaldo, quien labora en la emisora comunitaria Primera Estéreo, conducía el vehículo en donde también iba la enfermera, Idalmis González. A las siete de la mañana se comunican con Cilia Peñalver, para informarle que ya estaban en la vía, pero que el vehículo presentaba fallas. Desde ese momento se rompieron las comunicaciones.

Para la policía, los miembros de la Misión Medica, nunca estuvieron cautivos, amordazados, amarrados, ni nada por el estilo. Su estado de salud es optimo, simplemente se les dañó el carro y perdieron comunicación con el resto de la familia.

¿Se pagó?

El padre de los dos jóvenes en su desespero y ante las insistentes llamadas, logró conseguir unos recursos los cuales, de acuerdo al testimonio de familiares, pudo haber sido consignado a través de una de las empresas de giros telefónicos. Esta versión es confusa, la policía no la niega ni la confirma.

¿Dónde está la finca?

El Pulso Caribe, consultó con muchos productores de la zona cercana a Tomarrazón, pero se encontró que nadie sabe con precisión donde se encuentra la finca La Esmeralda, cuyos propietarios habría contratado a los laboratorios de Cilia Peñalver Brito, para atender 30 personas en ese lugar.

Al parecer la vía que tomaron los miembros de la Misión Medica, fue la indicada por los presuntos contratista, pero no fue encontrada por los hermanos Guerra Ortiz y la enfermera, debido a las fallas que presentaba el vehículo o porque realmente no existe.