Comparte esta noticia

Hacia las 12 de la noche, cuando el mundo entero celebraba la llegada del Niño Dios, fue sepultado en el cementerio de Hatonuevo, el dirigente conservador, Olman Ortíz Rivero, un hombre que dedicó existencia a servir a la comunidad.

Olman Ortiz nació en Hatonuevo en marzo de 1964, estaba próximo a cumplir 58 años de edad, tuvo seis hijos, cuatro adultos y dos menores de edad, estos últimos fruto de su convivencia con Mayra Deluque, quien llora inconsolable la partida de su compañero de vida.

Hollman se caracterizó por ser un hombre afable, buena persona, incondicional amigo y atento a las necesidades de las comunidades.

A tempana edad, ingresó a laborar en la empresa Vigilancia Guajira, la cual ayudó a crecer y a expandirse en el Departamento de La Guajira, convirtiéndose él, en la mano derecha del propietario de dicha compañía. Desde allí pudo brindar su mano amiga a mucha gente para surgir laboralmente.

Su liderazgo lo llevó al Concejo Municipal de Barrancas cuando Hatonuevo pertenecía a este ente territorial, luego fue segundo renglón en la lista que encabezó Laura Andriolis a la Asamblea Departamental en las elecciones de octubre de 2000, quien salió electa para el periodo 2001-2003 con más de 6000 votos, siendo la segunda con mayor votación en el La Guajira.

Ortiz Rivero quedó como cabeza de lista cuando Laura Andriolis renunció para aspirar a la alcaldía de Uribia en las elecciones del 2003, y siempre apoyó las aspiraciones políticas del exgobernador Wílmer González Brito y de su movimiento.

A pesar de estar vacunado con las dos dosis, y ser una persona responsable en cuanto a las medidas de bioseguridad, Olman se de contagió con Covid 19, inicialmente permaneció en su vivienda, pero debido a su estado de salud, tuvo que ser internado en una clínica de Maicao donde estuvo recluido 20 días aproximadamente, siendo atendido por los médicos que pusieron todo su empeño para lograr su recuperación pero no fue posible.

Hoy Hatonuevo llora a uno de sus mejores hijos, Olman era conocido y apreciado por todos, acompañaba a sus innumerables amigos en las alegrías y en los momentos difíciles, pero tristemente dejo de existir. sus restos mortales fueron trasladados la misma noche de este 24 de diciembre desde Maicao hasta su natal Hatonuevo, donde fueron llevados directamente al cementerio local, con la asistencia de familiares cercanos y todo aquel que supo la triste noticia.