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Pedro Puerto siempre demostró su orgullo por pertenecer a la etnia wayuú.

Un repentino infarto acabó con la vida del periodista uribiero Pedro Pablo Puerto Epieyú, quien se encontraba en su vivienda cuando sintió un fuerte dolor en el pecho.

Los familiares de Pedro lo llevaron inmediatamente al hospital local de Uribia, de donde fue trasladado inmediatamente a una clínica de Maicao, donde al llegar había perdido los signos vitales.

Desde hace algún tiempo, Pedro Pablo había sido declarado diabético por los médicos, por lo cual, cuidaba mucho su salud cumpliendo con la dieta y el tratamiento recomendado.

Pedro Puerto era propietario y director de la emisora comunitaria Guayuu Stéreo en su natal Uribia, tenía más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, desempeñándose además como corresponsal de diferentes emisoras de La Guajira durante años.

Este periodista, trabajó con Hugo Leones, Édgar Ferrucho, Albeiro Sánchez, Álvaro Flórez Ortega, Pepe Palacio, entre otros reconocidos directores de noticieros radiales en Riohacha.

Se destacó como líder cívico, a través de su espacio radial decía lo que había que decir, generaba opinión en sus oyentes, y su trabajo siempre fue enfocado en el bienestar de la comunidad.

Su liderazgo, llevó a Pedro Puerto a er elegido concejal de Uribia por el partido Liberal Colombiano, al que perteneció siempre con mucho orgullo representándolo con dignidad.

A sus 62 años, Pedro mantenía una estrecha relación con sus tres hijas, quienes ya son adultas, la mayor de ellas reside en Uribia y las otras dos, en Maicao.

Puerto Mejía era hijo de la señora Martha Mejía de Puerto y su padre, quien falleció hace algunos años, era conocido ampliamente en Uribia, Arquímedes Puerto, llegó a este municipio trasladado como sargento del Ejército Nacional, allí contrajo matrimonio con Martha, la mujer wayuú que se robó su corazón, y al retirarse de la institución, se quedó viviendo en el norte de la Península junto a su familia. Pedro siempre se distinguió por ser una buena persona, pero sobre todo, un excelente hijo. Siempre estuvo al lado de su madre, a quien atendía con cariño y entrega, pendiente de su salud y sus necesidades.

EL pueblo uribiero lamenta la partida de este líder, del periodista y del amigo que siempre le dio la mano a quien lo necesitara.