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Luís Pugliese Cerchar, murió con ganas de vivir. Tenía deseos de asistir a la caminata del 1 de mayo, a la cual nunca faltó. Se fue, con los deseos de seguir asistiendo como el concejal simbólicos de Riohacha, número 18. Quería tener mucha fuerza, para seguir defendiendo el medio ambiente de su querida guajira. Pero, el Covid se lo llevó.

‘Lucho’ fue un gran líder y periodista ambiental. Anualmente organizaba jornadas de caminatas los 1 de mayo. El Covid lo arrinconó desde el año pasado. Ya no salía con la misma periodicidad de años anteriores.

Hoy, sus hermanos Armando, Donato, Álvaro, Silvana, y Remedios; sus sobrinas, Vanesa, Larissa, HAzel, Dayana entre otras, Gina Povea, su hija, toda la calle 5, y Riohacha en general, sienten la partida de este hombre de cabellos ‘avirreizados’, que parecian rizos plateados al estilo de los virreyes españoles.

Fue un soltero empedernido, pese a que deja una hija, a quien le profesó todo su cariño.

Era considerado el concejal número 18. Todos lo quería en el recinto, en donde muchas veces se hacían las sesiones, con una soledad total, que solo emergía la figura de ‘Lucho’, quien con su tradicional portafolio lleno de documentos ambientales, buscaba el apoyo para sus jornadas en favor del ecosistema.

A diario se asomaba al ventanal principal de la emisora Cardenal 91.7 en Riohacha. Saludaba. Hacía señas con sus dedos temblorosos, mostrando un pequeño radio plateado en donde escuchaba las noticias.

Una vez, mostró un cartel en donde había escrito: Hugo Leones Carranza, !saludos..! Siempre esperaba que durante el noticiero se hablara sobre el medio ambiente. Era un defensor de la esquina de la casa del comerciante Gaspar Lubo en la calle 5 con carrera 6. Peleaba con la gente que tiraba basuras en ese lugar.

Era habitual verlo pasar con bolsas, ayudando a sus hermanas en el famoso restaurante de ‘Las Pugliese’. Tenía gestos hermosos: todos los días sacaba de una bolsa negra, galletas que entregaba a sus amigos de la tercera edad. Siempre lo hacía. Sus amigos sonreían con cariño cuando ‘Lucho’ los esperaba con un producto de la panadería de sus hermanas.

Muchos de sus grandes amigos, como Luís Carlos Guerrero Peñalver, lo esperó hoy en el mundo celestial, para que se una a esa lucha por la salud de los terrenales.

Era un asiduo asistente a la misa de la mañana. Pocas veces faltaba. Por eso, cuando el Covid obligó a cerrar las puertas de la Catedral de Riohacha, se puso muy triste. Pasaba por el atrio, se persignaba, saludaba a los vendedores que desde temprano se arremolinaban para vender los desayunos con jugo de naranja.

«Era un hombre desprevenido» así lo describen sus buenos amigos. Siempre estaba pendiente del devenir politico. Varias veces le propusieron colocar su nombre como candidato al concejo de su tierra.

Cuando el carro funebre llegó hoy, al cementerio Central de Riohacha, cargando sus despojos, sus amigos se arriesgaron y le acompañaron en la puerta principal. «Valía la pena». ‘Lucho’ faltó a pocos sepelios en la calle 5. Siempre estaba allí despidiendo a sus amigos hasta su última morada.

‘Lucho’ no pudo vencer al Covid, pese a que a diario iba a nadar en las playas de Riohacha. Oxigenaba sus pulmones con el viento matinal que venía del Caribe. Tomaba un poco agua del océano y al lado de los Guanabucanes, los 1º de mayo, hacían, como todos los años, sus jornadas hasta ‘La Raya’.

El dolor de Amilcar Acosta

El exsenador Amilcar Acosta Medina, escribe una columna en donde describe a ‘Lucho’ , como el gran líder que siempre fue:

«Hemos sentido muchísimo el deceso de Lucho Pugliese. Siempre tuve en él a uno de mis más fieles y firmes seguidores. Era el primero en llegar y el último en irse de las reuniones que convocábamos. Modesto, sencillo, afable, piadoso él, devoto como el que más de nuestra Señora la Virgen de los Remedios. Era infaltable en los actos religiosos y el 2 de febrero era de los primeros en llegar a la Plaza de Padilla, la que era para él su lugar de tertulia preferido.

Su vocación de servicio la volcó toda a través de las Juntas de Acción comunal, de las cuales era uno de sus más asiduos y fervientes defensores, por considerarlas la voz del pueblo llano, la que él escuchaba y hacia escuchar, ya fuera en el recinto de la Asamblea o del Consejo de Riohacha, en donde su presencia era inmancable y escuchado con respeto por diputados y cabildantes.
Se recorría diariamente, palmo a palmo, a Riohacha, siempre a pie, no recuerdo haberlo visto montado en un carro para movilizarse.

No le faltaba una carpeta entre manos con algún proyecto o petitorio de parte de los líderes barriales, que veían el al Líder de los líderes. Ha perdido Riohacha y sobre todo los más vulnerables uno de sus más reconocidos y tenaces luchadores en defensa de las causas más nobles. Nuestras condolencias a su hija Hazel, a sus hermanos y demás  familiares. Paz en su tumba ☦️

Amylkar D. Acosta Medina y señora

!Adiós a un buen amigo..!

1 comentario

  1. Triste noticia gran señor. Se nos están muriendo grandes personajes de nuestro pueblo bendito Dios para ya con esto

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