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Impunidad reinante, así se podría titular una novela que contara uno de los casos de homicidio más sonados en los últimos años en Riohacha, porque no se hizo justicia, hasta el momento nadie está pagando por el crimen de Ilva Linda Polo Becerra, quien era una adolescente de 14 años al momento de su misteriosa muerte.

En la madrugada del sábado 7 de agosto de 2010, un grito de auxilio despertó a los vecinos de la carrera 10 entre las calles 4 y 5 del centro de Riohacha, Rocío Becerra pedía que le ayudaran a llevar a su hija al hospital, pero ya la niña estaba sin vida.

Ilva Linda había llegado de una fiesta, era la celebración de los 15 años de una amiga, fue con su hermano mayor, al regresar a casa, todos se fueron a dormir, pero casi al amanecer, sucedió el hecho de sangre, el cual no se esclareció por completo, lo único que es seguro fue que el asesino fue un familiar.

Su madre, Rocío Becerra y su padre, Luis Polo Zúñiga, en el momento se acusaron mutuamente, este asesinato causó revuelo en Riohacha, Ilva Linda fue asesinada mientras dormía, luego de haber disfrutado en una fiesta de adolescentes. Ella dormía junto a sus hermanos en la misma cama, pero no hay explicación de cómo le fue incrustado un cuchillo en su pecho sin que nadie se diera cuenta.

El arma homicida nunca apareció, pese a todos los registros a los que fue sometida la vivienda, y los interrogatorios de los que fueron objeto los miembros de esta familia. Un grupo de peritos expertos recorrieron centímetro a centímetro la casa donde vivieran los Polo Becerra, ellos eran el Ingeniero Luís Polo Zúñiga, Rocío Becerra, su esposa y sus tres hijos, entre ellos Ilva Linda, la joven que misteriosamente fue asesinada, los investigadores miraron con lupa cada elemento que  se encontrara en el lugar de los hechos, reconstruyeron la escena del crímen, conversaron con los vecinos, y allegados a esta familia, pero no quedó definido quien fue el homicida, y mucho menos lo móviles.

El nombre lo llevaba muy bien puesto, era una niña muy bonita, había sido reina en el colegio Divina Pastora donde estudiaba el bachillerato, y donde gozaba de la admiración y la simpatía de sus compañeros, porque además de belleza, tenía carisma y un noble corazón.

Ilva prometía ser una digna representante en algún concurso de belleza, quizás el de Cartagena, o una destacada modelo internacional, contaba con el incondicional apoyo de su mamá, quien al verla sentía orgullo por tener una hija como ella.

Los acusados, su padre y su hermano mayor quien al momento de este episodio tenía 17 años, fueron detenidos, pero ambos se encuentran libres por vencimiento de términos, estas son cosas de la justicia colombiana, un asesinato que evidentemente fue cometido por el familiar de la víctima, quedó en la mas absoluta impunidad, solo queda el recuerdo y se siguen escuchando rumores que son solo eso, rumores que van y vienen.

Riohacha se estremeció con este hecho, hasta la gente que no conocía a Ilva Linda la lloró, sus compañeros de colegio la extrañaban, y su madre quedó desconsolada.

Hoy, diez años después todos tienen una nueva vida, pero en sus recuerdos permanece Ilva Linda.