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«Los familiares, amigos y compañeros, comenzaron a llamarnos y preguntarnos por los celulares que estábamos vendiendo, otros, incluso se asustaron porque pensaron que había muerto»

Noralith Barliza, esposa de Saúl

A Saúl Aguilar Cortez, lo alertaron las continuas llamadas que, él y su esposa Noralith Barliza, estaban recibiendo. Unos preguntaban por los celulares, otros por el número de la cuenta para consignarle el dinero, en los casos más extremos, llamaron para lamentar su muerte.

Algo extraño está pasando, le dijo Saúl a Nora. Efectivamente su número telefónico, sus números de WhatsApp y hasta su correo electrónico habían sido hackeado, por personas desconocidas, que estaban solicitando a los amigos de Aguilar, la compra de celulares, debido a la crisis que supuestamente padecía por la pandemia de Covid 19.

En otros casos, enviaron mensajes, en donde daban la sensación que Saúl, había fallecido y que requería ayuda económica. Mucha gente, especialmente sus familiares se movilizaron, pero cuando llegaron a su residencia, los encontraron a él, sus hijas y Nora, muy tranquilos disfrutando de la vida.

«Eso nos ha sorprendido, estamos investigando, mucha gente nos ha llamado, los familiares nos han dicho que porque vendíamos nuestros celulares, sin antes recurrir a la familia para que les ayudaran a superar la crisis» dijo Noralith Barliza, esposa de Saúl, y directora de la oficina de pasaportes de la gobernación de La Guajira.

Parece que la pandemia ha puesto a trabajar activamente a los hacker, porque no es el primer caso que se presenta en Riohacha. Varias personas han contado historias de hackeo a sus cuentas y números telefónicos, sin que hasta el momento se haya podido establecer de que se trata y quienes son los responsables.