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Lo que fue un icono recreacional para La Guajira, quedó convertido en ruinas hace cinco años, y ahora es presa de invasores en su gran mayoría venezolanos, quienes comenzaron a construir cambuches, sin que las autoridades municipales de Barrancas, intenten recuperar la franja de tierra en donde se levantó Agua Luna, el gran parque de la península.

El parque Agua Luna, entró en pleno funcionamiento en el año 2000, cuando el alcalde Miguel Fonseca Gámez, invirtió para que se concluyera la hermosa obra.

Del parque solo quedan los recuerdos. Los vándalos comenzaron a llevarse los equipos, juegos mecánicos, carros chocones, el tren carbonero, las redes eléctricas, transformadores, luminarias, enchapes, accesorios de los baños, rejas, techos y todo lo que encontraban a su paso.

Ahora se apoderaron de las tierras, cuyo espacio comenzó a ser llenado de cambuches por familias que dicen no tener techo par vivir.

El lugar estuvo funcionando hasta la administración del exalcalde Javid Figueroa,  el cual dio por terminado el convenio de administración con Comfaguajira y el parque fue entregado a la actual administración para sus cuidados y conservación.

Hasta hace poco tiempo los niños jugaban con lo poco que quedó, pero luego algunos drogadictos lo convirtieron en guarida, quedando en manos de delincuentes, que hicieron imposible la presencia de deportistas.

El Secretario de Gobierno, Carlos Anibal Peralta, dijo que más de 80 familias se encuentran en esos predios. Aseguró que se vienen haciendo trámites para el desalojo.

«Estamos estudiando el tema» explicó el funcionario.