A LAS MARÍA, LLEGÓ LA RECREACIÓN Y ALEGRÍA, EXTRAÍDA DEL RECICLAJE

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A las María llegó una caravana  cargada de alegría, ilusiones y nuevas esperanzas. Cuando los buses, comenzaron a pisar las polvorientas calles de este barrio periférico, ubicado en el extremo sur, después de la calle 80, detrás del Dividivi, Los Trupillos, Villa Cacho, los niños y niñas, se asomaron por las frágiles ventanas y las rendijas de las puertas, para darse cuenta, que no eran políticos con sacos de promesas, en busca de votos, tampoco de ofertas de salud, o simplemente vendedores de baratijas.

En esta oportunidad, los buses venían con personas altruistas, con ganas de servir, que llegaron para poner en pleno servicio el parque Ecológico, construido con material reciclable, en donde paradójicamente,  el 80% de sus habitantes viven de recoger lo que muchos botan, pero que otros recogen para poder lograr unos pesos para sostener a sus familias.

La construcción de este espacio se logra luego de que la Gestora Social, Marisol García, se vinculara a la iniciativa de Corprecam, con la adecuación y embellecimiento del espacio utilizado para la instalación del parque donado por la empresa Ekored.

Esta obra, entregada por el alcalde Juan Carlos Suaza Móvil, es una iniciativa comunitaria que brota de los más profundo de las basuras, que con paciencia, cariño y muchas ganas, la gente separa, para darle el valor que cada elemento tiene para reconvertirlos y hacerlo útil a la sociedad.

En el proyecto intervinieron la empresa Ekored, la Corporación Socioambiental de Recicladores de la Costa Reciclemos Amor -Corprecam- la alcaldía de Riohacha y el aporte de la Comuna 10.

 

“La satisfacción más grande es ver la sonrisa de los niños y sus familias, viendo este espacio de esparcimiento, de recreación en una zona en donde no existía nada, trabajar en equipo y lograr este gran sueño en esta comunidad tan vulnerable”, sostuvo la Gestora Social, Marisol García Pimienta, una de las personas que le puso amor y cariño para que el proyecto se convirtiera en una maravillosa realidad.

Ese día, los niños y las niñas, se olvidaron de todos sus pesares. De los días en que tienen que marchar a las escuelas con los viejos zapatos, con los uniformes ‘remendados’ por sus madres, de aquellas mañanas en que el desayuno no aparece en la mesa;  aquellas, cuando el profesor los devuelve por no tener los libros y uniformes completos. Todo quedó atrás, cuando el alcalde, la gestora y los voceros de las empresas cooperantes, entregaron el parque,  para que todos menores con mucho orden, comenzaran a disfrutar de un esparcimiento sano y agradable.

En Las Marías, muchas veces las tristezas, se confunden con las ilusiones. Es muy fácil, pasar de una sonrisa a una desilusión. Pero los niños y niñas de Las María, han aprendido a superar las cosas malas, sin tener que acudir a un sicólogo. Simplemente sonríen, salen de sus casas a las calles polvorientas a patear una desteñida pelota, y hasta allí, llegan los pesares.

El parque ecológico es como una medicina para las tristezas.  Recibir el mes de diciembre con un regalo tan grande y significativo, es llenar los corazones de mucha esperanza, fe y confianza, de que las cosas no siempre serán malas. Ellos piensan que a partir de ahora, todo  cambiará. Dentro de poco, sus sueños de ser profesionales, trabajadores, de tener sus calles  pavimentadas, las aguas servidas cayendo a un alcantarillado y no convertidas en  fétido barro,   que las ventanas y las puertas no sean  construidas con los pedazos de madera recicladas, sino compradas con el dinero que le produce su diario trabajo, se convertirán en una hermosa realidad.

De los 140 recicladores debidamente identificados en Riohacha, el 80%  de ellos, viven en Las Marías y  en Villa Cacho, dos zonas periféricas, que aspiran a cambiar sus vidas, a través de un trabajo serio y  honestos, fundamentado en el reciclaje y otras actividades productivas.

Cada  mes, la empresa les recibe unas 50 toneladas de botellas  recolectadas en Riohacha, que dejan de ir al relleno sanitario, al río o al mar, para ser transformadas en madera plástica, fibra textil y  en botellas para la industria.

“En este parque utilizamos dos toneladas de plásticos, que hoy Riohacha recogió y la convertimos en juego para niños y que hoy disfrutan”, sostuvo el Coordinador comercial de Ekored Germán Vanegas.

Con estas iniciativas Juan Carlos Suaza, alcalde de Riohacha, busca reconstruir y fortalecer el tejido social y brindar espacios para que otras empresas se unan para regalar sonrisas, a cientos de niños y niñas, que desean seguir sonriendo, especialmente en estas navidades.

Al evento  cumplido bajo el sol canicular de la tarde, asistieron  el gerente de Ekored Juan Carlos Gutiérrez; la consultora del Ministerio de Medio Ambiente Linda Breukers, la próxima Gestora Social Belines Fuentes, el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Las Marías, Breiner Muñiz y miembros de la comunidad.

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